Sombra de mi pasión

Te regalo mis árboles y sus frutos

Redondos por los amaneceres

Te regalo la voz de mis pensamientos

Para que te acompañe en los atardeceres

Te regalo mi luna blanca y sublime

Para que le cuentes tus secretos

Te regalo mis perfumes cándidos

Para que enjuaguen tu alma dulcemente

Te regalo el halo de mis caricias

Para que arrullen tus sueños

Te doy mi paz

Te doy mis manos abiertas

Te regalo mi luz y su resplandor

Para que me ames con tu mirada inmensa